jueves, 16 de mayo de 2019

EL ÁNGEL DEL RÍMAC





UN ÁNGEL Y SU LUCHA CONSTANTE



Franchescoli Di Jesús Cárcamo Gamarra, es su nombre pila, sin embargo, en un intento de desvincularse del hombre que le dio la vida, el afirma apellidarse Gamarra Laos como su madre. Es conocido como “Angelito”. Vive en el distrito del Rímac y está próximo a cumplir los 30 años. Luego de ser abandonado por su padre al nacer, su madre tuvo que salir adelante sola y ser la única solvencia y soporte para su desarrollo. Es este el motivo por el cual él no desea mencionar a su padre. Estudió en distintos colegios como Virgen del Carmen, Nuestra Señora del Rosario y Ricardo Bentín. Desde muy temprana edad él se sentía en la obligación y necesidad de ocupar el lugar del hombre de la casa, trabajando así desde muy niño por las mañanas, sin descuidar sus estudios. “Angelito” padece la enfermedad de Pott una especie de tuberculosis pulmonar, un mal que afecta a las vértebras y médula espinal, deformando la estructura de su cuerpo, no obstante, las consecuencias de este mal por encima de las físicas son las decadencias emocionales que ha sufrido, las mismas que han dejado cicatrices en su alma y heridas insanas al día de hoy. 


    A pesar, de haber sentido desde muy chico el rechazo de otros niños en el colegio, él nos comenta con resignación y madurez: “Los niños son crueles, pero no se dan cuenta”. Además, sufrió la indiferencia y ofensas de padres de familia, sin embargo, los vejámenes mas dolorosos vinieron indignantemente de sus propios docentes que con miradas y palabras lo hacían sentir incómodo y como el mismo menciona “me cortaban las alas para seguir siendo un niño normal”. Pero no todo fue malo, ya que, el comentó que algunos maestros lo protegían y cuidaban. Entre sus anécdotas, que manifiestan el hecho de haber querido tener una infancia y niñez como cualquier otro niño, nos comenta que una vez con unos amigos de su barrio fueron a robar frutas y para su mala suerte el dueño soltó a su feroz guardián, un gran danés, llevándose el susto de su vida, pero del cual felizmente salió bien librado. “Angelito” manifiesta que la etapa mas triste de su vida fue la adolescencia, periodo en el cual además intentó suicidarse, debido a que los maltratos por parte de sus compañeros se intensificaron, además comenzó a sufrir ataques de asma, motivo por el cual dejó el colegio y posteriormente culmina sus estudios en uno no escolarizado                                                                                  

Asimismo, nos comparte que perdió a una hija como consecuencia de un aborto, la misma que fue engendrada dentro de una relación con una chica de la infancia con la que mantuvo una relación de mas de un año y donde hubo convivencia. Al perder a su hija, sintió el dolor mas profundo de su vida y no quiso volver a ver a la madre, ya que el aborto fue intencional. Años después, volvió a creer en el amor uando conoció a una chica venezolana, seis años mayor que él, de la cual se enamoró y aceptó a pesar del trabajo que ella tenía: Se dedicaba a ser dama de compañía en un night club, ubicado en el distrito de San Juan de Lurigancho, en el que él también trabajaba. Sin embargo, convencido que la podría cambiar, decidió tener una relación seria, ya que, aparentemente era una mujer sensible y buena madre por haber criado a una niña que no era suya biológicamente. Seis meses después se dio la ruptura, debido a que ella se negaba al cambio de estilo de vida, el manifiesta: “De amor nadie muere, de hambre sí”. Ahora mantienen una relación de amistad por redes sociales y además ella se encuentra en otra relación y embarazada. Hace aproximadamente seis años no acude a una visita con el médico, su enfermedad no le causa ningún malestar, por lo tanto, no tiene la necesidad de hacerlo. El único motivo por el que acude es su asma, enfermedad con la cual lucha a diario. La enfermedad del Pott ya no lo lleva a las salas de los centros médicos, pues ya se ha convertido en su dolorosa compañera y él esta resignado que la llevará hasta sus últimos días. 
  
                                                                              

A inicio de año su madre sufrió un accidente el cual la tuvo internada por un mes y medio a causa de una caída por las escaleras de su propia casa. En ese momento “Angelito” tomó las riendas de su hogar y fue ahí donde descubrió su gusto por la cocina. Además, como consecuencia de la depresión debido a este accidente, su tía de 93 años fallece ocho días después que a su madre le dieran de alta. Franchescoli ha sentido desde siempre el rechazo y la escasa oportunidad en todos los ámbitos, no solamente en las escuelas a las que acudió, sino que, tuvo que dedicarse a aprender oficios como DJ, tatuador, grafitero y vendedor en un puesto del mercado y crearse sus propias fuentes de ingreso, debido a la intolerancia e indiferencia de la sociedad en la que vive, la misma que sigue discriminando a quienes considera distintos y donde las personas con deficiencias o discapacidades físicas tienen que aprender a sobrevivir para poder ganarse la vida a diario, porque además están limitados muchas veces a no poder realizarse en una carrera profesional y vivir de ello. “Angelito” no fue exento a esta realidad. A pesar que desde su nacimiento los médicos no le dieron muchas esperanzas de vida y cada vez que asistía a sus controles le pronosticaban que viviría solamente algunos años más, el continúa luchando día a día por vivir y dice al respecto “uno no busca morir, busca sobrevivir” y como toda persona desea algún día formar su propia familia. 




               COMO HERMANOS




  “Angelito” es un joven de 29 años, al que no le ha ido muy fácil en la vida, principalmente por el problema de salud que lo aqueja, la enfermedad de Pott. Una artritis tuberculosa que daña sus articulaciones, su columna vertebral, la que se ha visto afectada. A pesar, de todas las adversidades que le ha tocado vivir entre risas y penas, Angelito a disfrutado de gratos momentos en compañía de sus inseparables amigos, casi hermanos, como lo consideran Eddy Salazar y Raúl Mena, quienes cuentan con más de ocho años de amistad y han estado para él en los momentos más difíciles de su vida. Pero no todo ha sido tristezas, así lo declara Eddy Salazar, quien nos cuenta un poco más sobre su amistad con Angelito y teniendo en claro que en la actualidad y por temas laborales ya no están frecuentando como en la juventud en la que podían pasar horas en un parque de su querido Rímac, improvisando, chacoteadas. Tantas anécdotas vividas, cómo comprar una económica botella de licor “Punto G” cada sábado por las noches en casa de alguno de ellos o algún parque aledaño a sus hogares, era el escenario perfecto para
 

dejar pasar las horas y contar lo que los aquejaba, ese era el quiebre de Angelito, quien recordada con mucho dolor lo qué pasó con su padre desde pequeño, y el ser mirado cruelmente por una sociedad cuando ya se notaban los estragos de su dura enfermedad, pero siempre tenía un fuerte apoyo de sus hermanos de vida para salir adelante. Con tantos años de amistad, era inevitable que uno llegara a casa del otro y sea gratamente recibido y atendido por sus madres, que consideran que ya era uno más de la familia, incluso esto lo cuentan entre risas al recordar que con tanta confianza subían a sus habitaciones a levantarlos, con bulla o improvisando. Así es como la vida premio Angelito, con dos grandes hermanos del alma, con quien sabe que, en sus peores momentos, en sus días más difíciles podrá contar con ellos.




La enfermedad de Poot 
                                                                                                                              

La doctora de ESSALUD especializa en medicina general Gyna Castallena, comenta sobre la enfermedad del Pott, este mal afecta específicamente a la columna vertebral ya que, es una artritis tuberculosa que daña a las articulaciones intervertebrales y sus principales síntomas para detectar esta enfermedad es el dolor de espalda, sudoración nocturna, fiebre, pérdida de peso y astenia. Las personas que sufren de este mal no lo detectan a tiempo porque se confunden con otros diagnósticos, la mayoría de pacientes son niños de 5 a 7 años; muchos de ellos llegan a tener la enfermedad por contagio de una persona tuberculosa, son pocos los casos que se detectan a tiempo y logran combatir en su primera fase. Pero es importante llevar una terapia de inmediatamente cuando se enteran, ya que la tuberculosis es la enfermedad infecciosa que más vidas ha cobrado en el mundo. 



Si una persona es consiente que tiene esta enfermedad y no se trata, lo más probable es que tenga un tiempo de vida corto ya que, el mal sigue y va atacando a las médulas y nervios, al  punto que pueda quedar en una paraplejia. La parte emocional del paciente se ve muy afectada por la baja autoestima, lo cual el especialista recomienda acudir a un psicólogo y que tenga consultas semanales. La mayoría de los casos, aparecen en la niñez, esto genera que los menores sean vulnerables y les afecte lo que la sociedad manifieste. En los adultos o jóvenes, la reacción es distinta puesto que una gran parte lo acepta y continua con su vida diaria, llevando una terapia. No obstante, la enfermedad afecta en su estado emocional, por eso sea cualquiera la edad es recomendable llevar de la mano una terapia psicológica. La enfermedad del Pott era considerada poco frecuente, pero en los últimos años el Perú se ha ido incrementando sus cifras y los afectados son niños menores de 14 años que llegan a su adultez con la enfermedad.        

 
            Mal de Pott, sus causas efectos
                                    y consecuencias                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             
CAUSA
EFECTO
TRATAMIENTO


Se forma por el paso a la sangre de un foco de tuberculosis que se encuentra en el pulmón, y sale hasta afectar a las vértebras, produciendo daño en el tejido como también a la médula espinal.









             Fiebre

             Sudores nocturnos

              Pérdida de peso

               Dolor de espalda


Si la enfermedad de Pott se detecta pronto, el tratamiento puede disminuir, incluso poder eliminar el riesgo de deformidad y daño nervioso grave.
El tratamiento más confiable seria realizar una cirugía, para extraer y reemplazar el disco afectado por uno artificial y tomar antibióticos para tratar la infección por tuberculosis.









































La enfermedad de Pott o mal de Pott es también conocida como tuberculosis vertebral y Esponditis tuberculosa. La tuberculosis extra pulmonar puede dañar cualquier órgano, además del pulmón. La localización vertebral es la más común, con mayor frecuencia las vértebras tipo de artritis tuberculosa que afecta las articulaciones intervertebrales. El Pott resulta de la diseminación hematógena de un foco tuberculoso, y el pulmón es el lugar primario más frecuente. La infección se disemina desde dos vértebras adyacentes hacia el espacio del disco intervertebral. Si sólo una vértebra se ve afectada, el disco no se ve afectado, pero cuando dos vértebras afectan se interrumpe la nutrición hacia el disco (el disco intervertebral es vascular, se nutre por difusión, por lo cual puede llegar a colapsar. El tejido del disco muere y es roto por la caseación, lo que conduce al acortamiento vertebral y eventualmente, al colapso de la columna y a daño medular. La región toraco- lumbar es la que con mayor frecuencia se ve afectada. Este caso se observa generalmente en niños menores de 10 años, como también pueden padecerla los adultos, esta dicha enfermedad no excluye edades ni géneros. 
  



                  Escoliosis

Es una curvatura lateral de la columna vertebral que ocurre con mayor frecuencia durante el período de crecimiento anterior a la pubertad.La curvatura puede tener forma de “S” o “C”.Puede presentarse a causa de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular. 





             DISCAPACITADOS VULNERADOS 

                                              ANTE LA SOCIEDAD

        
        SOCIEDAD DE TERCER MUNDO 



Acabó el domingo familiar y comienza mi semana de parciales, encuentro una Lima nublada, demasiado viento, no me gusta este clima. Me despido de mi madre con un fuerte abrazo y un beso, le dedico un “te amo”. Camino para tomar el bus, las filas de los días lunes son demasiado largas, cuando ingreso al bus me doy cuenta que los valores se han perdido, muy pocos saludan al conductor. En la ruta del bus la congestión de personas va en aumento. Llegué al paradero Nicolás de Piérola, más conocido por todos como “colmena”, subió un chico, observe que no contaba con su brazo derecho, 
rápidamente observe los rostros de desagrado de los demás pasajeros, el conductor le preguntó: “¿Cuentas con la tarjeta preferencial?”. El joven indicó que era la primera vez que usaba el servicio. Un momento de tensión se sintió en todo el bus. Se nota el rostro desconcertado del conductor y el rostro de vergüenza del chico con discapacidad, el cual, sin decir más, se baja y comienza a caminar, ningún pasajero opinó, yo tampoco dije nada y el bus siguió su rumbo. Al llegar a mi paradero, camino con dirección a mi universidad y pienso lo intolerantes y pocos solidarios que somos. Este problema no solo se ve en el transporte público, también podemos notarlo en el aspecto laboral. Según las estadísticas del diario Perú 21, los lugares públicos donde las personas con discapacidad tienen dificultad para desplazarse son los establecimientos de salud, paraderos, mercados, estaciones, farmacias, bancos o entidades financieras, entre otros. En el país hay más de tres millones de personas con discapacidad, es decir, el 10,4% de la población peruana. El 57% son mujeres y el 43% hombres, según el censo 2017. Pero se desconoce la situación laboral, educativa y de salud de cada una de ellas.Los discapacitados son vulnerables en sus actividades diarias, por ejemplo, cuando una persona en silla de ruedas ingresa a los baños públicos o al tratar de acceder al asiento reservado del Metropolitano. Existen algunas leyes, las cuales son un saludo a la bandera por las personas y empresas, asimismo no existe las herramientas ni la infraestructura necesaria y suficiente para que este sector de la población pueda desarrollarse y no se sienta apartado de la sociedad. Además, la intolerancia e indiferencia por parte de los empresarios y personas en general son pan de cada día. La ley N° 23285, ley de trabajo para personas con limitaciones físicas, sensoriales e intelectuales y la ley N° 29973, ley General de la Persona con Discapacidad, atribuyen beneficios, más no sanciones a las empresas que las incumplan. El estado desde el año 2015, a través del MIMP (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables) en un inicio y ahora por medio del MIDIS (Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social) entrega una pensión no contributiva de 300 soles bimensuales a las personas con discapacidad severa. El problema de esta medida es que solo llega a 14 de las 25 regiones del Perú. Por lo tanto, este programa que debería beneficiar a todas las personas con discapacidad severa y en extrema pobreza, no logra su objetivo. Se deberían aplicar estrategias de tal manera que se pueda masificar este subsidio y se logre beneficiar a los que realmente lo necesitan.

























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